Llamar “deuda técnica” a todo confunde al negocio. Ayuda separar: decisiones conscientes para ganar tiempo, riesgos que hay que pagar después y bugs que hay que corregir ya. Con vocabulario claro, el backlog deja de ser emocional.
Llamar “deuda técnica” a todo confunde al negocio. Ayuda separar: decisiones conscientes para ganar tiempo, riesgos que hay que pagar después y bugs que hay que corregir ya. Con vocabulario claro, el backlog deja de ser emocional.